domingo, 6 de abril de 2014

JORNADA Nº 33 (REAL ZARAGOZA 1 – 0 ÉIBAR)

JORNADA Nº 33 (Real Zaragoza 1 – 0 Éibar) (6 – 4 – 14)

EMPIEZA A HACER MELLA EL CARÁCTER DEL NUEVO ENTRENADOR MAÑO

Tras el empate cosechado la pasada semana por los pupilos de Víctor Muñoz, el Real Zaragoza recibía en La Romareda al recién ascendido y líder de la categoría, el Éibar, quien dirigido por Gaizka Garitano ha conseguido formar un bloque de jugadores, la mayoría de la temporada pasada, que permiten al club armero situarse en los puestos más altos de la tabla. El once inicial planteado por Víctor fue el siguiente: Leo Franco bajo los palos; defensa de 4 formada por Fernández en el flanco derecho y Rico en el izquierdo, apoyados por los centrales Álvaro y Laguardia; doble pivote por delante de la defensa formado por Arzo y Barkero; bandas ocupadas por Álamo y Montañés; Luis García de media punta, y arriba como  referencia el ariete Roger.
El partido comenzó y, como habitualmente ocurre en los últimos tiempos en La Romareda, los jugadores locales cedieron el control del esférico al rival para esperar oportunidades al contragolpe y en jugadas aisladas. La primera ocasión de peligro llegó para los visitantes, quienes estuvieron cerca de inaugurar el marcador tras un disparo de Jota que se fue fuera. Poco después, el mediocentro Morales tuvo de nuevo la ocasión de adelantar a los visitantes, pero no consiguió cabecear el esférico. Llegó el turno para los blanquillos, quienes por medio de Montañés, hoy más acertado y participativo que en anteriores encuentros, parecía empezar a crear peligro gracias a su velocidad. Esta ocasión zaragocista apenas fue un oasis en la verde hierba, ya que el control del esférico lo seguía teniendo el conjunto armero, y el Real Zaragoza se empleaba a fondo cerrando espacios en la línea defensiva para evitar sustos mayores. Ya en el ecuador de la primera mitad, el peleón delantero zaragocista Roger tuvo, como casi todos los partidos, una clara oportunidad de gol que no supo aprovechar pese a quedarse solo delante del meta visitante Irureta, quien atrapó el esférico y desbarató el uno contra uno de Roger. De nuevo, el bajo nivel del arbitraje sumado al golpe de suerte, que esperemos nunca se nos vaya, favoreció a los locales. El delantero centro armero, Arruabarrena, vio como le anulaban el gol por un fuera de juego inexistente, ya que el lateral local Rico lo rompía al estar fuera de sus sitio. No aparecía el Real Zaragoza y el Eibar, por medio de Jota, controlaba la posesión del esférico y el partido a su antojo. Cuando la primera parte entraba en su recta final, de nuevo Arruabarrena estuvo muy cerca de batir a Leo Franco, pero no llegó a cabecear el balón por milímetros. Poco más ocurrió en unos 45 minutos en los que el Éibar ha sido superior y ha sabido imponer su físico  ante un replegado y muy mal físicamente preparado Real Zaragoza.
Comenzó la segunda parte con una cara nueva sobre el campo por parte de los locales, ya que Álamo se retiró con molestias tras el final de la primera parte, y en su lugar salió Víctor Rodríguez. Los jugadores locales seguían igual de imprecisos con el esférico en los pies, así que siguieron con la misma estrategia de la primera mitad de entregar la posesión de este al Éibar y aprovechar la velocidad de sus extremos al contraataque para poder culminar las ocasiones de gol resultantes. El gol del Éibar parecía que, tarde o temprano, iba a llegar seguramente en una jugada a balón parado, ya que la fragilidad de la zaga blanquilla a la hora de defender éstas abría un gran elenco de posibilidades para que esto ocurriese así. Se calmó un poco el encuentro y los visitantes no atacaban tan asiduamente ya que su referencia Jota, empezó a ser tapado más de cerca por parte de los jugadores locales. Poco a poco parecía que el peligro y las combinaciones llegaban en campo visitante. Tal fue así, que un gran centro de Rico desde la banda izquierda fue cabeceado al fondo de la red por Luis García, suponiendo la alegría en las poco pobladas gradas de La Romareda, pese a la interesante iniciativa de invitar a niños pequeños a ver al equipo de su ciudad, y el 1-0 en el luminoso (min. 61)
El gol permitió a los locales empezar a controlar el esférico y a creer en que podían batir al líder pese a llevar la friolera de 11 jornadas consecutivas sin conocer la victoria. El Éibar parecía haberse dormido, y La Romareda confiaba en la victoria para poder alejar los fantasmas de descenso a Segunda Divisón B que acehaban por la capital aragonesa. El estratega Víctor Muñoz decidió retirar del terreno de juego al goleador en la mañana de hoy, Luis García, y dio cancha al centrocampista Cidoncha. Podría haber parecido un cambio defensivo y “amarrategui”, como los que solía hacer su antecesor Herrera, pero Víctor pese a llevar muy pocos “rondos” con sus jugadores, decidió situar a Cidoncha con un rol de oxigenador, y dio entrada minutos más tarde al joven y luchador delantero Esnaider, en lugar del mediocentro Barkero, para evitar el paso atrás de sus jugadores ante la insistencia del Éibar para anotar el gol del empate. El Éibar parecía muy fatigado, y solo lo intentaba colgando balones en largo al área rival. Pese a la mejoría a nivel colectivo mostrada durante la segunda parte, ésta no podía concluir sin el susto que hace que los corazones de los aficionados salgan por la boca. Tras la expulsión por roja directa del mediocentro local Arzo tras zancadillear al jugador rival Dani García, la última ocasión del partido fue un centro colgado al área por el mediocentro rival Eizmendi que estuvo cerca de acabar en gol, pero que el central Albentosa no cabeceó con la suficiente dirección como para batir a Leo Franco, y el balón se fue lamiendo el poste. Tras este nuevo mini infarto de última hora sufrido por la cansada, pero fiel y animada, afición zaragocista, se llegó al final del partido con victoria zaragocista por la mínima ante el líder de la categoría y que permiten al conjunto maño capitaneado por Víctor Muñoz alejarse de los puestos de descenso a la categoría de bronce, y posicionarse mas cerca de los que dan acceso a disputar el playoff a Primera División.
Victoria vital y que debe servir de revulsivo para el equipo tras once jornadas sin conocerla. Hay que asegurar la permanencia lo antes posible y, tras conseguirla, ver si hay posibilidades de alcanzar puestos más altos en la tabla que permitan luchar por ascender a primera. El nivel de la Segunda División, así como el de la mitad para abajo de la Primera División es muy deficiente y parecido entre ellos, hecho que beneficia al Real Zaragoza a la hora de pensar en un posible y utópico ascenso a la categoría de la que por historia nunca debimos salir.


En la jornada anterior elegisteis como mejor jugador del partido a Álamo (25% de votos) y como peor jugador del partido a Leo Franco (50% de votos).