domingo, 7 de septiembre de 2014

JORNADA Nº3 (BARCELONA B 4-1 REAL ZARAGOZA)

JORNADA Nº 3 (Barcelona B 4–1 Real Zaragoza) (7 – 9 – 14)

                                       BAÑO DE REALIDAD

El Real Zaragoza visitaba el Mini Estadi para enfrentarse al filial del FC Barcelona, el Barcelona B. Lo hacía tras cosechar dos empates en las dos primeras jornadas ligueras dejando buenas sensaciones, sobretodo en el encuentro disputado en La Romareda ante Osasuna. Víctor Muñoz avisó de que iba a ser un encuentro en el cual el conjunto maño iba a dejar llevar el control del juego al rival y alineó el mismo once que empató ante Osasuna, formado por: Whalley; Fernández, Mario, Vallejo, Rico; Dorca, Galarreta; Álamo, Pedro; Muñoz y Borja  
El partido comenzó y desde el principio se veía como iba a ser la tónica del encuentro: el Barcelona B trataba de dominar la posesión del esférico presionando fuertemente cuando lo pierde e intentando aprovechar la velocidad de Adama, quien se zafó frecuentemente de la zaga maña, especialmente de Rico. Whalley era quien mantenía con vida a un replegado conjunto maño, hoy vestido completamente de blanco (manías de la LFP), deteniendo varios disparos peligrosos de Adama y Dongou, en dos ocasiones y a bocajarro de este último. Tras contener el aluvión azulgrana, los pupilos de Víctor Muñoz parecían empezar a respirar e intentaban acercarse al área local para crear más peligro. Pero escasos minutos después, llegó un jarro de agua fría en forma de gol local. Una falta sacada por el mediocentro Grimaldo es rematada de cabeza por Dongou y el balón va hacia Robert Costa, quien pese a no golpear al esférico interviene en la acción despistando al guardameta zaragocista Whalley, y provocando que el esférico acabase en el fondo de las mallas. El árbitro anula el gol, pero más tarde y tras hablarlo con su asistente, decide dar por válido el tanto suponiendo el 1-0 en el marcador y un mazazo para el Real Zaragoza (min. 35). Afortunadamente, los jugadores visitantes que hoy portaban la zamarra del león reaccionaron pronto, y antes del descanso consiguieron poner las tablas en el marcador. Un gran centro de Galarreta es cabeceado por Borja Bastón asistiendo de cabeza a Eldin, recién incorporado al campo tras sustituir al lesionado Pedro, para que enviase el balón al fondo de las mallas (min. 44). Con el empate en el luminoso se llegó al descanso tras una primera mitad en la que el conjunto local fue superior, pero en la que la efectividad de cara al gol por parte de los blanquillos impidió la momentánea victoria azulgrana.
Tras el paso por vestuarios, poco le duró al conjunto blanquillo el empate conseguido, ya que nada más empezar la segunda parte una serie de errores de la zaga maña permitieron al delantero Dongou rematar solo y batir al meta Whalley, para poner el 2-1 en el marcador (min. 47).
De nuevo le tocaba remar contracorriente a un equipo recién hecho y que prácticamente no ha tenido apenas entrenamientos como para estar suficientemente consolidado. Víctor Muñoz sustituyó al delantero juvenil Muñoz, y dio entrada al nuevo fichaje William José. Poco después, Gumbau se aprovechó de otro error de la zaga maña, principalmente de los laterales Fernández y Rico, para batir sin oposición a Whalley (min. 61).
Poco más de cinco minutos después, los pupilos de Eusebio Sacristán remataron a un herido Real Zaragoza por medio de Joan Roman, a quien nadie encima dentro del área y anota el cuarto y definitivo gol (min. 67).
Este último gol supuso la estocada definitiva y el marcador ya no se movió más, pese a la tremenda pájara que sufrieron los jugadores de la defensa zaragocista.
Tras dos empates cosechados y dejar una buena imagen en líneas generales, este partido frente al filial azulgrana debe hacer ver a los jugadores y a los técnicos, que el trabajo que hay por delante es muy duro y que aún queda mucho por mejorar. Tal vez las declaraciones de Víctor Muñoz y Martin González nombrando el ascenso sean demasiado optimistas y este equipo, aun prematuro, necesite más tiempo y adaptación. De momento, la soberana afición, deberá darles más margen de confianza.