domingo, 24 de abril de 2016

JORNADA Nº35 (REAL ZARAGOZA - ALCORCÓN)

Liga Adelante 2015/16

35ª jornada (24/4/16)


Real Zaragoza         3   -   1        Alcorcón         



DERECHO A SOÑAR



Polvo, niebla, viento y sol. Así comienza una de las canciones del ilustre aragonés José Antonio Labordeta. Y, el día después del día de Aragón, el Real Zaragoza debía dejar atrás los malos partidos y las malas sensaciones (polvo y niebla) cosechadas durante gran parte de la temporada para seguir con su racha de victorias iniciada dos jornadas antes y aprovechar el viento a favor para acabar por engancharse a las posiciones que permiten soñar con jugar la próxima categoría en la máxima categoría (lugar dónde saldrá el sol). Conseguir los tres puntos y aprovechar los tropiezos de los conjuntos rivales para escalar posiciones en la tabla, eso era lo único que tenían en mente los jugadores del Real Zaragoza. Para conseguir la victoria, el técnico Lluís Carreras introdujo la novedad, con respecto al último partido, de Erik Morán como pivote defensivo por delante de la defensa. Volvía, por tanto, a la táctica que puso en marcha en sus primeros paridos. Un 4-1-4-1, con Javi Ros y Dorca por delante del centrocampista vasco y con Hinestroza y Lanzarote en las bandas.
Pitó el colegiado y, en los primeros minutos, a los jugadores de ambos equipos les costó darse cuenta de que el cronometro ya estaba en marcha. Lo intentaban los locales con internadas por banda izquierda de un activo Hinestroza, pero el guardameta visitante Dimitrovic tampoco pasaba demasiados apuros. Pero una jugada por banda derecha del conjunto alfarero supondría una bocanada de polvo y niebla para los aragoneses. Un balón colgado al área desde la banda defendida por Rico encontró destinatario en Rafa Páez, quien cabeceó el balón libre de marca (el hombre que debía marcarle era Vallejo) hacia el lateral de la red y, tras tocarlo ligeramente el cancerbero Manu Herrera, acabó por cruzar la línea permitiendo, así, que los visitantes se adelantaran en el marcador.
Mal empezaban las cosas para los aragoneses si de verdad querían dar un golpe encima de la mesa. Así que, tras el jarro de agua fría, decidieron ponerse manos a la obra. Varios saques de esquina ejecutados por Lanzarote hicieron emplearse a fondo al guardameta visitante, provocando que la afición zaragocista se acabase por meter en el partido y animaran a su equipo (otra ráfaga de cierzo que impulsaría a los blanquillos). De sus botas nacería el tanto del empate. Una falta lateral botada por el extremo fue a parar a la cabeza de Rico, quien asistió a Dorca. El mediocentro chutó, pero el esférico se topó con un ágil cancerbero. Es aquí cuando apareció Ros para coger el rechace y enviar con un cabezazo el balón al fondo de las mallas devolviendo, así, las tablas al marcador.
Pero, pese al gol del empate, los locales no podían relajarse y Manu Herrera se vio obligado a emplearse a fondo poco después del tanto de su compañero atrapando un balón procedente de la cabeza de Oscar Plano. El ariete Dongou gastó su primera bala tras errar un uno contra uno ante el meta rival. Al delantero camerunés aún le quedaban dos balas guardadas en la recamara que, posteriormente, acabaron en el centro de la diana. Una galopada de Hinestroza por banda acabó con el balón topando en el poste y con Javi Ros apunto de llegar al rechace e incrementar su cuenta goleadora. Fue poco después cuando los blanquillos dieron la segunda estocada a los madrileños. Dongou dispararía de nuevo, esta vez con acierto, otra bala que tenía guardada. El ariete controló con el pecho desde la frontal del área un pase lejano de Rico y se orientó el esférico de tal modo que envió un potente chut que acabó con el balón dentro de la meta y con las bocas de los zaragocistas abiertas.
El dinamismo mostrado por los blanquillos permitió voltear el marcador y, tras el polvo y la niebla que surgieron al principio del partido, el viento generado por la remontada del equipo permitía avistar algo de sol y luz tras la niebla. Pero los pupilos de Lluis Carreras debían acabar la faena dentro del césped. Se llegó al ecuador del partido con aplausos de la parroquia zaragocista, quien agradecía a los suyos el esfuerzo echo para voltear el marcador adverso.
El paso por vestuarios dejó a Vallejo en la caseta y Abraham fue el encargado de suplir al canterano. El lateral desplazó a Rico al eje de la zaga y ocupó el puesto del burgalés. Los visitantes decidieron buscar oportunidades por la banda defendida por Abraham, quien sufrió varios problemas y tuvo que contar con la ayuda de Rico. Pero los aragoneses también tenían oportunidades y Dongou, tras una gran asistencia de Lanzarote, desperdiciaba solo ante el portero una de las ocasiones. Hinestroza se dolía y se vio obligado a dejar el césped en lugar de Culio. El colombiano fue aplaudido por los fieles zaragocistas cuando abandonaba el campo en camilla. Manu Herrera evitó el empate visitante con una oportuna intervención tras disparo de Campaña. Un minuto después, la veleta acabó por marcar la dirección zaragocista. Una dura entrada de Chema sobre Abraham acabó con el jugador visitante en los vestuarios dejando a su equipo en inferioridad numérica. Ros robó el balón y lo condujo hasta que vio solo a Lanzarote, quien trató de batir al guardameta rival con una vaselina que acabó en posesión de los madrileños. Los minutos pasaban y el Real Zaragoza parecía aguantar sin excesivos problemas ante un rival cansado y que abusaba del juego en largo. Ya en la recta final, Diamanka salió al campo para suplir a un fatigado Lanzarote y tratar de dar oxígeno al equipo.
El Real Zaragoza había conseguido dar la vuelta al marcador y el arco iris ya lucía en el cielo, pero aun existían ciertos nubarrones negros que amenazaban con tormenta. Dicho de otra manera, el Real Zaragoza había conseguido dar la vuelta al marcador pero debía tratar de sentenciar el encuentro para no llevarse un susto de última hora en forma de gol visitante. Cuando el tiemplo reglamentario se consumía, un centro de Isaac desde la banda derecha acabó en las botas de Dongou, quien de primeras y tras ver como Diamanka dejaba pasar el balón entre sus piernas envió el balón al fondo de las mallas. El sol, por fin, lucía en el municipal. No ocurrió nada mas reseñable y el Real Zaragoza consigue enlazar tres victorias consecutivas que le dan permiso a soñar con Primera División.
Partido muy serio del equipo, que supo reponerse al gol encajado con argumentos sólidos. No se ha hecho nada, abajo esa euforia. Esta victoria, y gracias a los resultados de los rivales, permiten al Real Zaragoza seguir vivo en la lucha por el ascenso. Pero acumulamos una rémora de puntos significante. Aún quedan partidos, pero el Real Zaragoza llega al tramo final de temporada con mucha fuerza. Fuerza dada por los resultados y por las sensaciones (principalmente por lo primero). Y con el apoyo y empuje de su afición. A ver quien se atreve a tumbar al león… Eso si, ante todo cautela. Aún no está nada hecho.
Próxima jornada ante la Ponferradina lejos de La Romareda.




En la pasada jornada elegisteis a Dongou como mejor jugador del partido (40%) y a Pedro como peor jugador del partido (45%).





Ficha técnica:

- Real Zaragoza: Manu Herrera; Isaac, Vallejo (Abraham, min. 45), Guitián, Rico; Erik Morán; Dorca, Javi Ros, Hinestroza (Culio, min. 56), Lanzarote (Diamanka, min. 86); Dongou



- Alcorcón: Dmitrovic, Fede Vega, Rafa Páez, Chema Rodríguez, David Rodríguez, Collantes, Toribio (Máyor, min. 83), Óscar Plano, Nelson, Campaña y Natxo Insa.

Goles: 0-1, Rafa Páez (min. 10); 1-1, Javi Ros (min. 21); 2-1, Dongou (min. 33); 3-1, Dongou (min. 88).


Árbitro: J. Luis Munuera Montero, del comité territorial andaluz. Por parte del Real Zaragoza amonestó a Erik Morán (min. 61), a Lanzarote (min. 70), a Dorca (min. 76), a Culio (min. 84) y a Javi Ros (min. 90). Por parte de los visitantes amonestó a Collantes (min. 90) y expulsó a Chema Rodríguez por doble amarilla (min. 46 y 66).